Cherry picking: una experiencia en primera persona

Cherry picking: una experiencia en primera persona

Este post va de trabajar en el campo, levantarse pronto, vivir en una tienda de campaña y ducharse con agua fría… Y como sabemos que todos queréis vivir esta experiencia en primera persona hoy os traemos la posibilidad de poneros en nuestras botas por un día y vivir la vida del Cherry Picker con pelos y señales y barro.

Haz Cherry Picking dijeron, sera divertido, dijeron…. Y bueno, he de admitir que un poco sí que lo es, aunque mejor empecemos por el principio que si no me hago un lío.

Hace bastante tiempo, cuando organizábamos nuestro viaje, encontramos un post en el que Nuestro diario de aventuras nos contaban su experiencia y cómo en muy poquito tiempo ganaron mucho dinero. Esto fue suficiente para convencernos, básicamente porque nos gusta el campo y nos gusta el dinero, así que lo apuntamos en nuestra lista y un año después, aquí estamos. ¿Qué podemos decir?

He de admitir que el paso de una oficina con aire acondicionado, cafetera y buena paga a una granja con instalaciones mínimas (aunque mucho mejores que otras granjas que nos han comentado) se hizo un poco cuesta arriba, y después de la primera semana estábamos considerando seriamente abandonar el proyecto y buscarnos algo más cómodo… Cabe decir que veníamos con otras expectativas y que en realidad no se hace tanto dinero como uno puede pensar, sobre todo si es tu primera temporada y vienes sin experiencia ya que lo que ganes depende de tu agilidad, de tu forma física, y del miedo que te dé subirte a una escalera de 10 pies de altura afincada sobre terreno blando e irregular… Durante nuestra experiencia, yo no he conseguí ganar más de 130 dólares canadienses al día (unos 91 euros).

Aun así decidimos darle al lugar una segunda oportunidad y armarnos de paciencia ya que no todo en la vida es el dinero, y no podemos sino agradecer nuestra decisión, ya que después de más de las seis semanas que estuvimos ahí hemos conocido gente increíble, nos hemos puesto en forma, hemos dado de comer a todos los mosquitos de la región al menos 5 veces y hemos logrado gran parte de lo que nos habíamos propuesto… Y todo con estas vistas.

Kaloya-Lake-in-Oyama.jpg
Y aunque al principio no estaba contemplado hacerlo, nos hemos comprado una minivan con la idea de camperizarla para dormir dentro y ahorrarnos una burrada en alojamiento y transporte. Ya que es plateada, la hemos bautizado como nuestro Silver Lining, Pepino Galáctico para los amigos. Cabe mencionar que como en Canadá nada es fácil pero hay mucha magia en el ambiente, en otro post os contaremos unas cuantas anécdotas (que iremos actualizando porque dudamos que sean las únicas) que nos ha brindado nuestro querido coche.

Quiero dedicar un párrafo y pico a la gente, puesto que en un sitio como este se han juntado muchas almas maravillosas y otras cuantas un poco únicas. En cuanto llegamos creamos nuestro pequeño gueto, ya que en la zona común, mientras preparábamos uno de nuestros primeros desayunos a las 3 y media de la mañana antes de ir a trabajar nos pareció oír unas cuantas palabras sueltas en español, y del calorcito que nos dio escuchar nuestra lengua materna surgió una maravillosa amistad que poco a poco se convirtió en un gran grupo que nos ha servido de apoyo a todos sus miembros.

Aparte de esto, he de decir que más de una vez nos hemos sentido inmersos en alguna especie de experimento sociológico por los especímenes que viven en esta granja y hacen que cada día sea mágico y divertido:

  • El Niño Cacahuete: este chaval nos inspira mucha ternura y desconcierto ya que parece que de lo único que se alimenta es de un bote gigante (yo diría que de 10 kilos) de mantequilla de cacahuete, que lleva siempre encima (incluso al huerto) y ataca con una cuchara sopera. Lo curioso es que luego se quita la camiseta para trabajar y hay más músculos de los que uno pueda contar, y todo en definición 4K.
  • Los Cherrysaurios: dos jornaleros profesionales que tendrán 60 años o al menos los aparentan, y que no solo mueven la escalera con una facilidad que parece poesía, sino que te llenan 40 cubos por jornada donde el resto de la gente apenas pasa de 20. Aparte, cuando se acaba el día les ves avanzando lentamente hacia la salida del huerto, caminando hacia el horizonte y arrastrando la escalera como si fuera la cola de un dinosaurio, con parsimonia y elegancia. Me recuerdan a las películas de En busca del valle perdido.
  • Los Yeahmanes: estos chavales deben tener unos 19 años y tenemos la teoría de que se alimentan de drogas de diseño y frutos secos ya que tienen la energía de un reactor nuclear a pesar de dormir como 4 horas al día y pasarse la vida de fiesta. Su nombre viene del hecho de que se pasan el día gritando YEAH MAN!!! Y les puedes oír en diversas partes del huerto. Van corriendo de un lado al otro, a las 8 de la mañana ya llevan 30 buckets recogidos, chillando continuamente “money money money money” a medida que van llenando el cubo de cerezas, y cuando ven un árbol está bien cargado exclaman CREAMY!!! Como si no hubiera un mañana. También hablan como si hubiesen salido de una película de Kevin Smith, pero se parecen más a Jay que a Bob ya que de silenciosos no tienen nada.

A continuación la transcripción de una conversación escuchada a las 3 de la mañana:

  • ¿Eh tío, qué tal tío?
  • Bieeen tío, ¿tú qué tal tío?
  • Bieeeeeen tío.
  • Tío, ayer estaba cansado así que fui un poco más lento, pero hoy estoy a tope así que voy a recoger muchas cerezas.
  • Seeeeeh tío, yo hoy iré con calma, que quien está cansado esta vez soy yo.
  • Ok tío! Nos turnamos.
  • Oye tío, ¿recuerdas cuando dije que ya no éramos rivales? Pues ahora volvemos a serlo tío, somos rivales.
  • Ajajaja vale tío.
  • Ajajajajajaja
  • Ajajajajaja tío.
  • Jajajajajajaj
  • Woodstock: supongo que en un ambiente de granja donde estamos en comunión con la naturaleza y a pie de playa es de esperar que la comunidad hippie tenga una fuerte presencia, pero cuando entramos por primera vez al campamento no nos imaginamos que viajaríamos en el tiempo hasta los años 70 y nos veríamos inmersos en bongos, ukeleles y buen rollo constante y mira, eso que nos llevamos, hemos tenido una pequeña muestra del mundo en el que se criaron nuestros padres. Eso sí, sigue sin parecerme buena idea que vayan descalzos por la granja, pero cada uno a lo suyo.
  • Los Latin Kings: pues esos somos nosotros, ya que nos hemos juntado venezolanos, costarricenses, uruguayos, chilenos y algún que otro español en nuestra pequeña crew de hispanoparlantes bochincheros. Por algún motivo solemos hablar con acento mexicano aunque ninguno de nosotros sea de allí, y también nos pasamos el día soltando frases de la película El Rey León. Órale, que igualmente somos buena gente, digan lo que digan. Ah, y somos todos muy bonitos:
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Por último y en retrospectiva, diría que todo el esfuerzo y el tiempo invertidos han valido la pena, y a pesar de que aunque no hemos ganado nuestro peso en oro (aunque nos hayamos comido nuestro peso en cerezas… Dos veces al menos), de nuevo  hemos visto que la recompensa siempre es más que económica. Recuerdo que en nuestra primera semana no imaginábamos cómo haríamos para aguantar otras 5 en estas condiciones, y mientras escribo estas palabras echo de menos todo esto...

¿Lo volvería a hacer?

Bueno, ya en Nueva Zelanda iremos viendo :)

Últimas noches, primeros días

Historias de una casa rodante

Rastrear desde tu web.

Persona de pocas palabras, pero muchas imágenes.

15 Comentarios a “Cherry picking: una experiencia en primera persona”

  • Irene

    Escrito el 12 septiembre, 2016

    Hola! Veo que este año hemos sido unos cuantos los que nos hemos animado a la experiencia de las cerezas en Canadá. Por mi parte me fui a Keremeos y gané más o menos lo que decís: Una media de entre 100 y 130 dolares diarios. Quizás no te haces rico, pero teniendo en cuenta que casi no gastas (solo en comida) a mí me pareció una buena cantidad para por lo menos seguir viajando. La gente que quiere más se va a California a hacer el trimming, pero eso ya es otro mundo.
    Como dices, la experiencia vale mucho la pena a nivel personal. Yo me lo pasé muy bien aunque me quedara colgada de una rama en más de una ocasión.
    Buen viaje!

    Responder
    • Álex Moreán

      Escrito el 13 septiembre, 2016

      Cierto es! El no tener que gastar nada realmente hace que lo que ganas valga más. Aunque no nos hemos hecho ricos en dinero realmente es una suerte haber podido tener esta experiencia porque, aunque suene cliché, nos hemos hecho ricos en otras cosas 🙂
      Lo de quedarse colgado de ramas pasa y mucho, de hecho yo me caí de la escalera un par de veces con la buena suerte de que no me hice mucho daño y pude seguir trabajando.
      Con el tiempo uno se siente todo un aventurero jajaja

      Responder
  • Bea

    Escrito el 12 septiembre, 2016

    Hola chicos!!! Por fín os leemos! Es cierto de viaje trabajando es difícil sacar un hueco para escribir (en el que no estés reventado). Me han surgido un montón de dudas sobre vuestro trabajo, ¿cuántas horas al día trabajáis? ¿Cuantos días a la semana? ¿En qué temporada es? ¿Cómo escogisteis esa granja y no otra? ¿Dónde se puede buscar este tipo de trabajo? ¿Qué papeleo necesitáis como extranjeros para ir? en fín, creo que da para otro post, que si lo hacéis sería super útil para los que nos planteamos hacerlo. Y si no ya me las iréis respondiendo. Un abrazote desde más al sur! Por cierto, no está nada mal el pago! jaja será que nosotros estamos acostumbrados a los voluntariados.

    Responder
    • Álex Moreán

      Escrito el 13 septiembre, 2016

      Ya te digo! Recién nos hemos podido sentar con calma a escribir y pensar ya que estamos haciendo workaway, así que por primera vez en tres meses tenemos enchufe, wifi y escritorio. Pues te voy contestando a las dudas:
      – Trabajábamos de 4:30 hasta que hubiese demasiado sol. A veces era hasta las 12, a veces hasta las 14, y los días largos hasta las 15… Así que siempre es intenso, pero a veces mucho más.
      – La temporada se supone que va alrededor de julio, o antes. De hecho nuestra granja empezó algo tarde, por lo que hacia el final algunas cerezas estaban pasadas, y todo el campo olía a fermentado. Eso no mola mucho jajaja
      – La granja la escogimos porque nos dio buen rollito, y tuvimos mucha suerte. Kalwood es la segunda granja de cerezas más grande de Canadá, con lo que tiene sus cosas típicas de empresa, pero Roger (el dueño) cuida mucho a sus empleados. Al final resultó ser una muy buena elección.
      – El papeleo que necesitamos básicamente es, o la Working Holiday Visa, o la visa Young Professionals. Nosotros entramos con la WHV ya que éste ha sido nuestro primer año entrando a Canadá, pero Roger nos ha ofrecido echarnos un cable con la Young Professionals para otro año y oye… Pues tienta.
      – En cuanto al post, de hecho aquí tenemos uno explicando un poco los trámites que tuvimos que hacer.
      – En cuanto al pago… Ahora que estamos haciendo Workaway la verdad es que sí que se echa de menos jajajaja…
      Un abrazo enorme desde el norte, y espero que nos podamos tomar unas chelas en nuestro camino hacia el sur!

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  • Dani Keral

    Escrito el 13 septiembre, 2016

    Bueno bueno bueno. Que cronica mas divertida, intensa y buenrrollista.
    Estos cherry pickers sabia yo que guardaban un secreto.
    Me deacojono con la fauna del lugar, especialmente los Yeahmanes!

    Por otro lado… Nueva Zelanda??? Cuando vais a ir palla????

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    • Álex Moreán

      Escrito el 17 septiembre, 2016

      ¡Me alegra que te haya gustado! 🙂
      La verdad es que fueron unas semanas muy intensas, pero bueno, todo suma y las recordaré con cariño.
      Nueva Zelanda es un plan en el horizonte, pero estamos entre eso y Australia… Cuando terminemos con las Américas tocará volver a ganar algo de dinero, y allí la fruta es ley.
      ¡Os mantendremos informados!
      Un abrazo enorme.

      Responder
  • Bea

    Escrito el 14 septiembre, 2016

    Gracias por la info! Muy interesante. Y no sabía que estábais de workaway ahora! Si bajáis para México avisad!!!

    Responder
  • Patri

    Escrito el 20 septiembre, 2016

    Genial el vídeo y el post (no es tan duro con esas vistas y ese cielo azul y no me puedo imaginar nada mejor que acabar el día bebiendo una cerveza a orillas de un lago con los patitos…) je je bueno, que sí, un trabajo duro y qué decir de los compis, qué risa, parece un sketch de una serie americana. En fin, toda una experiencia. Ahora a viajar en la súper casa rodante! Besazoo

    Responder
    • Álex Moreán

      Escrito el 24 septiembre, 2016

      ¡Muchas gracias!

      Efectivamente… Ahora lo recordamos con cariño e incluso casi casi lo echamos de menos… Casi.
      La gente definitivamente fue el centro de toda la experiencia, pero bueno, seguimos adelante!

      Un abrazo enorme.

      Responder
  • Marta

    Escrito el 24 junio, 2017

    ¡Genial vídeo y post! Anoche os conocí por casualidad y me encantáis. Vuestra frescura y sentido del humor escribiendo me hace pasar buenos ratos. Algún día yo también pediré la WHV para Canadá, a ver si hay suerte… por lo pronto en octubre parto a Nueva Zelanda con la visa. Ya os contaré qué tal va el picking de kiwis por allí 😛

    Un saludo y seguid así 😀

    Responder
    • Álex Moreán

      Escrito el 3 julio, 2017

      ¡Muchísimas gracias!

      Ya nos contarás qué tal NZ, para nosotros de momento es una asignatura pendiente.
      Cuando pidas la de Canadá escríbenos y te contamos cosas, que nosotros estuvimos casi 6 meses por ahí.

      ¡Un abrazo!

      Responder

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